GranviAfectivA

{Introducción}

Vista de Gran Via

"Todo empezó el día en que decidí, mapa en mano, observar la calle Granvía desde sus alrededores. Empeñada en reconocer el entorno más inmediato, escogí un punto elevado entre la Plaza de Cibeles y la Plaza de España y comencé a girar sobre mí misma: en primer lugar, mi vista se topó con el edificio Metrópolis; luego divisé el primer tramo de la calle, con sus fachadas

A la semana siguiente regresé al punto de donde partí esta historia, pero esta vez con la intención de reiniciar las vistas desde el suelo; lo primero que hice fue contemplar el Metrópolis; en comparación, me pareció más pequeño que lo que aparentaba en el mapa que llevaba conmigo; esto me produjo tal decepción que en un momento la desesperación tomó por mí el papel plegado violentamente y lo guardó en el bolso negro que llevaba para la ocasión; me encontraba desorientada y ciega, paradójicamente con un mapa de Madrid conmigo y aún así inútil

 

Eisenman

Volví entonces a la calle Granvía, que para mí ya no era calle sino una montaña, y según me desplazaba fui señalando en el diario semanal, bolígrafo en mano, los entornos donde me sentía formar parte de ese mundo y también los lugares donde me daban la oportunidad de observar

 

OMA

A la arquitectura física de mi entorno había sumado una interminable lista de acontecimientos, de lugares existentes sólo en mi cabeza y en la de los que tomaron parte conmigo"